INDIA HISTORIA

La historia de India es la historia de un territorio atravesado durante milenios por pueblos, religiones, imperios, migraciones e intercambios culturales. Desde las primeras civilizaciones del valle del Indo hasta la independencia y la Partición de 1947, comprender su pasado permite acercarse a la extraordinaria diversidad —y también a las tensiones— que configuran la India contemporánea.

Mapa de India

c. 2600
— 1900 a.C.

La civilización del valle del Indo

Una de las primeras grandes civilizaciones urbanas del mundo se desarrolló entre el valle del Indo y amplias regiones del noroeste del subcontinente.

Imagen · Mohenjo-Daro / Harappa

Civilización del valle del Indo · III–II milenio a.C.

Ciudades antes de India

Mucho antes de la existencia de India como Estado o incluso como unidad política, el subcontinente albergó una de las primeras grandes civilizaciones urbanas de la historia.

Centros como Harappa y Mohenjo-Daro formaron parte de una extensa red de ciudades caracterizadas por su planificación urbana, sistemas de drenaje, producción artesanal y relaciones comerciales a larga distancia.

Sus conexiones alcanzaron regiones de Asia Central y Mesopotamia, mostrando que el subcontinente formaba parte desde muy temprano de amplias redes de intercambio.

Su sistema de escritura continúa sin haber sido descifrado, por lo que muchos aspectos de su organización política, religiosa y social siguen siendo objeto de investigación.

c. 1500
— 322 a.C.

Periodo védico y nuevas tradiciones

Nuevas estructuras sociales, lenguas y tradiciones religiosas transformaron progresivamente las sociedades del norte del subcontinente.

Imagen · manuscrito védico / India antigua

Tradiciones védicas · India antigua.

Textos, ideas y nuevas formas sociales

Durante el llamado periodo védico se desarrollaron tradiciones vinculadas a los Vedas, un conjunto de textos fundamentales para la posterior formación de distintas corrientes del hinduismo.

El sánscrito védico, las prácticas rituales y diferentes concepciones religiosas y filosóficas adquirieron una importancia creciente.

Durante estos siglos también fueron desarrollándose estructuras sociales relacionadas con el sistema de varnas, cuya evolución histórica contribuiría a la compleja configuración posterior de las jerarquías de casta.

Hacia el primer milenio a.C. surgieron asimismo movimientos que cuestionaron determinadas prácticas y concepciones religiosas. De este contexto emergerían el budismo y el jainismo.

322 a.C.
— c. 550

Maurya, Ashoka y Gupta

Grandes estructuras imperiales articularon amplias regiones del subcontinente mientras las ideas, religiones y formas artísticas indias circulaban mucho más allá de sus fronteras.

Imagen · Ashoka / estupa de Sanchi

Estupa de Sanchi · tradición budista.

Imperios y circulación cultural

En el siglo IV a.C. el Imperio Maurya consiguió reunir bajo una misma autoridad política una parte considerable del subcontinente.

Su gobernante más conocido, Ashoka, adoptó y promovió el budismo después de la sangrienta guerra de Kalinga. Sus edictos, inscritos en pilares y rocas, constituyen algunos de los testimonios políticos más importantes de la India antigua.

Siglos después, el Imperio Gupta se convirtió en otro importante centro político y cultural del norte de India.

Matemáticas, astronomía, literatura, filosofía y artes experimentaron importantes desarrollos mientras el hinduismo, el budismo y otras tradiciones continuaban transformándose.

c. 550
— 1206

Reinos regionales y océano Índico

Lejos de constituir un único territorio político, el subcontinente estuvo articulado por numerosos reinos y extensas redes comerciales y culturales.

Imagen · templo Chola / Tamil Nadu

Arquitectura del sur de India · periodo Chola.

Mirar también hacia el sur

Tras el debilitamiento del poder Gupta, diferentes dinastías y reinos dominaron regiones del subcontinente.

En el sur, poderes como los Pallava, Chalukya y posteriormente los Chola desarrollaron importantes centros políticos, religiosos y artísticos.

Especialmente significativa fue la relación de las regiones meridionales con las rutas marítimas del océano Índico. Comerciantes, peregrinos, artistas e ideas circularon entre India, Sri Lanka y el Sudeste Asiático.

Estas conexiones dejaron profundas huellas culturales, religiosas y lingüísticas y ayudan a comprender India como parte de un espacio transregional mucho más amplio.

1206
— 1526

El Sultanato de Delhi

Diversas dinastías musulmanas gobernaron amplias regiones del norte de India, conectándolas con redes políticas y culturales de Asia Central y el mundo persa.

Imagen · Qutub Minar / Delhi

Qutub Minar · Delhi.

Nuevas culturas políticas

Desde comienzos del siglo XIII, distintas dinastías gobernaron desde Delhi extensos territorios del norte del subcontinente.

El persa adquirió gran importancia como lengua de cultura y administración, mientras nuevas formas arquitectónicas, literarias y artísticas se desarrollaban a través del contacto entre tradiciones diversas.

El islam tampoco constituyó una realidad única. Las redes sufíes desempeñaron un papel fundamental en la vida religiosa y cultural de numerosas regiones.

Durante estos siglos surgieron espacios de intercambio entre comunidades musulmanas, hindúes, jainistas y otras tradiciones, aunque también existieron conflictos y relaciones de poder profundamente desiguales.

1526
— 1707

El Imperio mogol

Uno de los grandes imperios de la edad moderna convirtió el subcontinente en escenario de extraordinarios intercambios políticos, artísticos, lingüísticos y religiosos.

Imagen · pintura mogola / Taj Mahal

Arte y arquitectura del Imperio mogol.

Una cultura entre mundos

En 1526 Babur derrotó al Sultanato de Delhi y estableció las bases del Imperio mogol.

Bajo emperadores como Akbar, Jahangir y Shah Jahan, la corte mogola se convirtió en uno de los grandes centros culturales del mundo moderno.

Pintores, arquitectos, calígrafos, poetas y artesanos desarrollaron lenguajes que combinaron tradiciones persas, centroasiáticas e indias.

Akbar impulsó además una política de negociación con diferentes comunidades religiosas, mientras que las relaciones entre poder, religión e identidad cambiaron significativamente bajo gobernantes posteriores.

El Taj Mahal, la arquitectura de Fatehpur Sikri y la pintura miniada mogola son algunos de los testimonios más conocidos de este extraordinario periodo cultural.

c. 1700
— 1858

Expansión colonial y Compañía de las Indias Orientales

El debilitamiento del poder mogol coincidió con la expansión de poderes regionales y con la creciente intervención de las compañías comerciales europeas.

Imagen · Compañía Británica de las Indias Orientales

Expansión británica en el subcontinente.

Del comercio al dominio territorial

Durante el siglo XVIII, la autoridad política mogola fue debilitándose mientras diferentes poderes regionales ampliaban su autonomía.

La Compañía Británica de las Indias Orientales pasó progresivamente de ser una organización comercial a convertirse en una potencia territorial.

Tras la batalla de Plassey de 1757 y otros enfrentamientos, la Compañía amplió su influencia política, militar y económica sobre grandes regiones.

El dominio colonial modificó sistemas fiscales, estructuras productivas y relaciones comerciales, subordinando progresivamente amplias partes de la economía del subcontinente a intereses imperiales.

En 1857 una gran rebelión contra el dominio de la Compañía se extendió por diferentes regiones del norte de India. Su derrota transformaría definitivamente la estructura del poder colonial.

1858
— 1947

Raj británico y lucha anticolonial

El dominio directo de la Corona británica transformó profundamente el territorio mientras crecían diferentes movimientos políticos contra el colonialismo.

Imagen · India colonial / movimiento anticolonial

India bajo dominio colonial británico.

Imperio y resistencia

Después de la rebelión de 1857, la Corona británica asumió directamente el control de los territorios administrados hasta entonces por la Compañía.

Ferrocarriles, sistemas administrativos y nuevas instituciones conectaron el territorio, pero lo hicieron dentro de una estructura colonial orientada hacia los intereses económicos y políticos del Imperio.

Durante este periodo, distintas regiones sufrieron graves hambrunas cuya mortalidad estuvo relacionada tanto con factores climáticos como con las políticas económicas y administrativas coloniales.

A finales del siglo XIX y comienzos del XX crecieron diferentes movimientos anticoloniales. El Congreso Nacional Indio, Gandhi y numerosos líderes y organizaciones defendieron estrategias distintas para terminar con el dominio británico.

La lucha por la independencia tampoco fue un movimiento homogéneo: estuvo atravesada por debates sobre clase, casta, religión, representación política y sobre qué nación debía surgir después del colonialismo.

1947

Independencia, Partición y desplazamiento

La independencia puso fin al dominio británico, pero la división del territorio desencadenó uno de los mayores desplazamientos humanos del siglo XX.

Imagen · refugiados durante la Partición · 1947

Desplazamientos de población durante la Partición.

Una frontera que desplazó a millones

En agosto de 1947 terminó formalmente el dominio colonial británico sobre el subcontinente.

La independencia estuvo acompañada por la creación de dos Estados: India y Pakistán. Este último estaba formado inicialmente por territorios occidentales y orientales separados geográficamente.

La nueva frontera atravesó especialmente Punjab y Bengala. Millones de personas tuvieron que desplazarse: musulmanes hacia Pakistán y numerosos hindúes y sijs hacia India.

La violencia comunitaria provocó masacres, desapariciones, violencia sexual, pérdida de hogares y la ruptura de comunidades que habían convivido durante generaciones.

Las cifras exactas continúan siendo objeto de debate, pero alrededor de 14 millones de personas cruzaron las nuevas fronteras en uno de los mayores movimientos forzados de población del siglo XX.

La Partición continúa ocupando un lugar fundamental en la literatura, el cine, el arte y las memorias familiares de India, Pakistán y sus diásporas.

Al mismo tiempo, la disputa sobre Cachemira iniciada durante este periodo continúa condicionando las relaciones políticas entre India y Pakistán.

→ Explorar los pueblos y minorías de India

1950
— HOY

India contemporánea

Democracia, diversidad, desigualdad, crecimiento económico, tensiones religiosas y debates sobre ciudadanía e identidad atraviesan la historia de la mayor democracia del mundo.

Imagen · India contemporánea

India contemporánea.

Construir una nación diversa

En 1950 entró en vigor la Constitución y la India se convirtió formalmente en una república democrática.

El nuevo Estado debía integrar una extraordinaria diversidad de lenguas, religiones, pueblos y tradiciones regionales. La reorganización de los estados siguiendo en gran medida criterios lingüísticos fue una de las respuestas a esta complejidad.

Las desigualdades relacionadas con la casta continuaron ocupando un lugar fundamental en la sociedad. La Constitución abolió la «intocabilidad» y el Estado desarrolló políticas de acción afirmativa, mientras los movimientos dalit siguieron reclamando igualdad y justicia social.

Las comunidades adivasi, los pueblos del noreste, las minorías religiosas y diferentes movimientos regionales muestran igualmente la dificultad de reducir India a una única identidad cultural.

Desde las reformas económicas iniciadas en 1991, India ha experimentado un rápido crecimiento y una profunda transformación económica y urbana, aunque persisten importantes desigualdades sociales.

En el siglo XXI, el ascenso del nacionalismo hindú ha situado nuevamente en el centro del debate cuestiones relacionadas con secularismo, religión, ciudadanía, minorías y la propia definición de la identidad nacional.

La India contemporánea continúa así negociando una tensión que atraviesa toda su historia: cómo construir una comunidad política común dentro de uno de los territorios culturalmente más diversos del mundo.

MAPA · PUEBLOS E IDENTIDADES

Un territorio,
muchas identidades

La historia de India no puede comprenderse únicamente a través de imperios, fronteras o Estados. Su territorio alberga una extraordinaria diversidad de lenguas, religiones, pueblos, comunidades y memorias: una pluralidad que cuestiona cualquier lectura homogénea de la identidad india.

Pueblos y minorías →